 |
|
La palabra sánscrita "Asana" significa "postura", y hace referencia a una determinada posición que es adoptada por el cuerpo físico en la práctica del Hatha Yoga. Cada Asana tiene un triple efecto: físico, emocional y psíquico.
Cada Asana o postura tiene dos fases: una dinámica y otra estática.
En la fase dinámica (armado y desarmado del asana) cada movimiento debe realizarse de forma conciente, armónico, lento, continuo y coordinado con la respiración.
|
En la fase estática (mantenimiento de la postura) se inmoviliza todo el cuerpo, y se concentra la atención en la zona específica en el que estamos actuando, acompañado de una respiración suave y profunda.
Los mayores beneficios se logran en esta última fase, así como también por medio de la regularidad en la práctica.
Las asanas combinadas con el trabajo de respiración son un ejercicio completísimo que tonifica y adelgaza, fortalece la columna y mejora la postura.
En cada clase se realizan series de asanas las que aumentan su dificultad a medida que aprendemos y dominamos la anterior.
Cada una de ellas elonga y fortalece los músculos, flexibiliza articulaciones, ligamentos y tendones.
Cada postura estimula los órganos, las glándulas y los nervios impulsando sangre oxigenada a todo del cuerpo, restaurando todos los sistemas a su orden saludable de funcionamiento
|